

Un imponente abrazo simbólico rodeó este miércoles el Congreso de la Nación. La convocatoria reunió a miles de trabajadores y trabajadoras de distintos sindicatos, que se movilizaron para manifestar su rechazo a la reforma laboral en debate. La foto fue de una magnitud inusitada: columnas gremiales rodeando el Parlamento en una acción coordinada que buscó expresar un señalamiento feroz contra los senadores y sus jefes políticos.

Sebastián Maturano explicó que la protesta fue una decisión colectiva de los trabajadores y subrayó su carácter simbólico. “Este es un abrazo que decidieron todos los trabajadores de diferentes sindicatos, un abrazo que simboliza la unidad que tiene que tener el movimiento obrero y el pueblo argentino para estar en contra de esta reforma”, afirmó en declaraciones a C5N. Además, anticipó que la discusión continuará en los próximos días, en paralelo al tratamiento del proyecto en el Congreso.

Maturano adelantó que el viernes, durante la reunión del Consejo Directivo de la CGT, varios sindicatos plantearán avanzar con medidas de protestas que inclinen la balanza sobre el paro general. En el caso de La Fraternidad, señaló Maturano, propondrá “una medida de 48 horas y una movilización al Congreso”. En señal a “la falta de respeto” del Gobierno hacia la central obrera, que no fue convocada a discutir el proyecto con los trabajadores.

El secretario gremial de La Frate recordó que el gremio se encuentra “en pie de lucha”, incluso en el marco de una conciliación obligatoria dictada por el Gobierno al paro de de trenes anunciado por el sindicato, y advirtió que el ajuste no impacta solo en un sector. “Nos quieren llevar por adelante en los salarios, no solamente de los ferroviarios, sino de todas las actividades y las industrias”, criticó.

“No hay un artículo que beneficie al trabajador”, relató frente a los medios en las puertas del Parlamento y advirtió que la iniciativa no solo afecta las relaciones laborales, sino que también “atenta contra el fortalecimiento de los sindicatos y contra el modelo sindical argentino”.

Finalmente, Maturano cuestionó el argumento oficial de que la reforma generará empleo. Recordó que varios de sus ejes ya fueron incorporados en la Ley Bases, como la figura del “trabajador colaborador”, el “independiente”, el perdón a las multas por trabajo informal y la creación del fondo de acceso laboral.

“Yo no creo que generó ningún empleo. Es más, se perdieron casi 300.000 empleos y cerraron 20.000 empresas”, afirmó. Para Maturano, ninguna de las modificaciones propuestas creará puestos de trabajo, y sostuvo que la única vía para fomentar el empleo es una reforma tributaria que reduzca la presión sobre las empresas.